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Posts Tagged ‘Andrómeda’

Intentando Regresar

Con pánico y pudor rasgo este lienzo inmaculado, y digo bien al exponer este folio como un lienzo pues, ¿acaso las palabras no son un arte como el del pincel?  Que al esbozar dos trazos, ya puede vislumbrarse lo que en vocablos podría llamarse rostro o bien paisaje. Y bien es sabido que un trazo equivocado resulta a la vista tan estridente como una palabra disonante caída en un poema.4

Así, con pánico, se sienta un alma perdida ante lo que antes era su hogar… Porque dice quien no ha creado jamás que un don no puede perderse y simplemente desaparecer; y escucha el que ha sufrido tal desdicha, y se ríe amargamente al saberse burlado por un necio que jamás entenderá de las pasiones y tribulaciones de quien ya no es capaz de encontrarse con sus musas.

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Luz de Luna

La sinuosa danza del mar,
La salada brisa impregnando mi piel.
Una luz proveniente del faro ilumina con precisión;
Va guiando barcos y pensamientos
Con tal de llegar todos ellos a buen puerto.
La luna rasga unas vestiduras de profundo azul
Con el argenta de su piel.
Dulcemente se baña en aguas de calma y ternura
Ansiando ver esta noche a aquél perdido amante,
Ese que una vez le regaló mil sonrisas y que ahora vaga errante
En un mundo repleto de mezquindades y errores.
Ella no obstante conserva la pureza de su amor
Y los sentimientos que una vez conoció.
Es por ello que la melancolía le otorgó su eterno dulzor.
                                                                 Andrómeda.
                                                                 25-07-2000

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Instante

Expiran en el aire suspiros por un amor,

Nacen del mar de tus ojos

Salados ríos que mueren en la comisura de unos labios

Que una vez fueron besados.

Oh, fuente en que saciaba mi sed,

Por qué te secaste ahora?

Octubre 1999

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Retazos de antaño

Amor, perdóname si herí tu ego, disculpa si en algún momento te hice daño pues bien sabes que esa no fue nunca mi intención. Nada puedes reprocharme ahora si aquel día aceptaste las condiciones de nuestro amor; cuando te hice saber que mi corazón es negro cual tizón y te limitaste a sonreír con la dulzura del incrédulo… Y cómo iba a resistirme al suave tacto de tus labios?

Debes recordar, ángel mío, con qué perseverancia te advertí de esta alma mía, emponzoñada por el tedio, las mentiras y traiciones, mas tú ignoraste todos mis consejos pagando ahora las consecuencias en forma de dolor; y pretendes además castigarme con tu ausencia?! No te atrevas a cometer semejante injusticia, no digas que no te avisé y que, pese a todo, fuiste tú quien decidió arriesgarse. No puedes condenarme a semejante suplicio sólo por amarte de la misma forma que me amas tú a mí!

Ignoro qué bendita confusión del azar hizo que un ser tan puro y dulce quedara prendado de este ajado corazón de alquitrán, pero tu ternura e infinita bondad acabaron haciéndolo rejuvenecer en fuerza y vida, creyendo incluso que hasta podría curarse de este cáncer que le consume… fíjate qué necedad!

Mis manos vacías no pueden ofrecerte nada que no sea el más sincero querer que haya existido jamás. No puedo prometerte el cielo, ni bajarte las estrellas o regalarte la luna por nuestro aniversario, pero ya sabías todo eso antes de encadenarte a mí.

Andromeda

2002 aprox.

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Divagaciones

Amé lo que en él veía cuando en realidad la oscuridad me atrapaba en un mundo de silencios. Creí reconocer cada piedrecita y pequeño dibujo en el fondo de un lago cuando después pude darme cuenta de que las aguas traicioneras me devolvían mi propio reflejo… Fue la ilusión la que me hizo volar y, creyéndome poseedora de fuertes alas, descendí decidida al infierno mientras sentía el calor del sol cada vez más cercano.

Viví lo que era un sueño, y tan intenso era que me creí capaz de abrazarme a él, mas como el humo, se desvaneció con el más leve contacto dejándome tan solo con falsos recuerdos y aquel suave olor a incienso que empañó mis sentidos…

Y aunque ahora sé que es mi reflejo lo que contemplo, en serena soledad, sé que mi sueño fue real mientras existió, porque mi amor traspasó todas las fronteras posibles y vivió en cada gota de lluvia y rayo de sol, porque entregué mi vida a lo que yo creí real, porque ese amor existió en mí… Y así seguirá siendo a pesar de que las aguas sean turbias, y es que un amor de tal magnitud no muere en una lágrima solitaria, sino que necesita ser regado para convertirse en un hermoso árbol que dé sus frutos de madurez y traiga finalmente paz al espíritu.

Andromeda.

1999-2000 aprox.

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Plenilunio

Al día, tan parecido a cualquier otro antes vivido, le sucedió La Noche. Sólo a unos pocos, a los amantes de la noche, a los que viven el misticismo y sienten lo sobrenatural, a los amantes de todo lo que reside más allá de los límites de lo vulgar, les aguardaba el don de un sentir mágico y extravagante.

Allí estaba la luna, el astro sol de los que observan en la oscuridad, mostrando su presencia cuando el azul del cielo era pálido aún, como si desease, por una noche, convertirse en reina absoluta del firmamento y conceder con su gracia un milagro a los seres que todavía no se han olvidado de alzar su mirada hacia el infinito. Si los medios de información se hicieron eco de la noticia, fue sólo para alertar a incipientes astrónomos o provocar necios comentarios como “Y qué?”, “Pues con tanta luz no conseguirá vislumbrarse ni una sola estrella”; pero los que extienden sus sentidos a una percepción ulterior sabían ya, desde que el cuarto creciente inició su ciclo, que aquella sería una noche diferente, especial; la noche en la que la luna se presentaría en su forma más grandilocuente, engalanada con sus mejores ropajes. La luna más grande y brillante de todo el año.

Dicen las malas lenguas que aquel suceso resultaba intrascendente y carente de sentido alguno, pero lo cierto es que podía respirarse en el aire, seintirse en la quietud del cielo e incluso oírse en el rumor de los árboles, en el movimiento de sus hojas alzándose hacia la Luz.

La noche se adueña del mundo, anunciando que las horas de reposo por fin han arribado, pero la luna ha tejido otros planes para esta noche y, altiva en el cielo, se muestra presta a cumplir sus designios. Luchando contra las extrañas sombras y lechosas nubes que amenazan con entorpecer su empresa, logra exitosa su propósito provocando una inexplicable confusión en la ciudad: sirenas, algarabías, personas que se niegan a refugiarse en la calidez de unas mantas… Esta noche la ciudad no debe dormir! Que bailes y cantos inunden el aire, que las calles rebosen sonoras carcajadas y expresen los deseos ocultos por el tedio! Que despierten las conciencias y se alcen los espíritus en un júbilo incontrolado! Los árboles hablan, cobran vida activa y despliegan su sabiduría milenaria hacia aquellos que les saben escuchar.

Algo extraño ocurre en el firmamento, presagios de malos augurios denuncian la necedad humana: la ignorancia de aquellos incapaces de encauzar correctamente el despertar de los sentidos, induce a cometer los más terribles actos que degradan a la raza humana… Y la Parca surca el cielo en funestas misivas, dejando un rastro de oscuridad a su paso. La exultante Luz combate con la más tenebrosa de las sombras, librando en el cielo un espectáculo de resplandores intermitentes y sinuosos movimientos.

Pero mientras los hombres invocan la presencia de la Parca, las almas se expanden, convergiendo hacia la tierra. La energía emana desde todas partes; el suelo se mueve bajo los pies clamando que no sólo está viva sino que es Madre de todos nosotros… El cariño de un abrazo fortalece los lazos de sangre con mi Hermano-Árbol; nos fundimos en un solo sentir, atisbando la grandeza de la Naturaleza, de que todos somos Ella por más que algunos se empeñen en renegar de su condescendiente progenitora. La energía está desatada en un frenesí de sabiduría revelada; todo fluye, se contagia la Vida, y la Muerte descubre su rostro para crear el círculo perfecto: Que no existen los opuestos, que Vida y Muerte son una misma, el renacer de las conciencias…

El cosmos nos ha revelado que no existe la supremacía, ni que en modo alguno la raza humana puede ser superior más que a sí misma, puesto que todos, a fin de cuentas, somo UNO.

Andrómeda.

23-04-02

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M. H. Heels

Persiguiendo maldiciones

Taller de escritura

Donde los sueños toman forma

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